brillando como una esclava negra
sonriendo con ganas, nena.
Lejos, lejos de casa
no tengo nadie que me acompañe
a ver la mañana.
Y que me de la inyección a tiempo,
antes que se me pudra el corazón.
Ni calienten estos huesos fríos, nena.
Quiero quedarme, no digas nada
Quiero quedarme, no digas nada
espera que las sombras se hayan ido nena.
Quiero quemar de a poco las velas de los barcos
anclados en mares helados, nena.
Este invierno fue malo
y creo que olvidé mi sombra en un subterráneo.
Y tus piernas cada vez más largas
saben que no puedo volver atrás
La ciudad se nos mea de risa, nena
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